lunes, 5 de agosto de 2013

Los recuerdos del porvenir

La neta es que como todo buen ignorante, no había oído hablar de Elena Garro y mucho menos de su obra literaria. Pues resulta que esta mujer estuvo casada con Octavio Paz y fue la precursora del realismo mágico por ahí de los años 60. Dicen también que estaba re-loca y que murió rodeada de gatos como la señora de los Simpson. Aquí está el enlace de wikipedia (bendita wikipedia) por si les interesa saber un poco más de esta novelista mexicana: http://es.wikipedia.org/wiki/Elena_Garro 

El caso es que leí "Los recuerdos del porvenir", una de las obras más importantes de Elena Garro (si no la más) y me gustó mucho; aunque las conclusiones que sacó mi enfermo cerebrito son más bien tristes.

La novela se desarrolla en Ixtepec, un pueblito que toda la novela me la pasé pensando que estaba en Puebla y resulta que esta en Oaxaca (si les digo: de que los hay los hay) durante los años siguientes a la Revolución y al inicio de la guerra Cristera, cuando la única ley que había era la del general que traía a pan y agua al pueblo o región que estaba a su cargo. En este caso, el general Francisco Rosas es el guapo que mueve el abanico en Ixtepec y cuando amanece de malas pues a temblar por que segurito que a más de 2 se los carga el payaso. Y para colmo de males el general Rosas está no enamorado, lo que le sigue!, de una tal Julia que según esto estaba bien bue... digo, guapa y lo traía cacheteando la banqueta re-feo -que yo no se como le hacía por que ni banquetas había (jajajajajaja!!!)- y pues los celos estaban a la orden del día. 

Y ahí la iban llevando los habitantes hasta que llega un tal Felipe Hurtado  y  le "hurta" el amor de Julia al general Rosas (uyyyyy!!! nunca le hagan eso!!!!) y las cosas cambian en el pueblo para mal, y para que cambien todavía para peor se desata la guerra Cristera y los soldados cierran la iglesia y andan cazando al cura y al sacristán. Los habitantes del pueblo medio se ponen al brinco y se arman los balazos y los trancazos.

El climax de la novela según su humilde servidor ( o sea, yo) se alcanza cuando deciden hacerle una "fiestecita" al general para distraer a los gendarmes y sacar al cura y al sacristán del pueblo pero quedan atrapados en ese baile con la angustia de que es lo que habrá pasado con el plan y no les cuento más para que lo lean.

Es una novela que a mi parecer está muy bien escrita y retrata a la perfección esa costumbre que tenemos de culpar a alguien más de nuestros males, en vez de vernos al espejo y darnos cuenta de que el origen de estos se encuentra la mayoría de las veces en nosotros.

El titulo de la novela es la paradoja que nos ha azotado durante siglos: El recuerdo del porvenir significa que no hay cambios.

Es por eso que les platicaba que al terminar de leer la novela me sentí triste: Tal vez nosotros también estamos atrapados en una fiesta bailando al son que nos tocan sin tener el valor de salirnos de ahí.

Si tienes un problema... resuélvelo.

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